El desacuerdo y la democracia: impresiones sobre la visita de Jeremy Waldron a Colombia

El desacuerdo y la democracia: impresiones sobre la visita de Jeremy Waldron a Colombia

Por Carlos Andrés Randazzo Ruiz

El pasado 4 de Agosto tuve la oportunidad de asistir a una conferencia dictada en el Palacio de Justicia Alfonso Reyes Echandia, en la Corte Constitucional por el profesor neozelandés Jeremy Waldron, insigne catedrático de derecho en la Universidad de Nueva York (NYU). Aquí recojo algunas de mis impresiones de la conferencia  y algunas otras impresiones personales. Esto no pretende ser un resumen de la conferencia o de la ideas del profesor Waldron, para lo cual es recomendable leer sus  libros y artículos académicos. Esto pretende ser un esbozo de lo que fue para mi ir a la conferencia y escucharlo.

Quienes  lo deseen pueden ver el vídeo de a conferencia en YouTube :https://youtu.be/8l_WGqY3qMA

Para quienes no lo conocen el profesor Waldron es uno de los más insignes teóricos del derecho constitucional y de la teoría política que ha publicado entre otros libros el célebre Law and Disagreement. El profesor Waldron se encuentra adscrito a lo que se denomina el Constitucionalismo Popular , una corriente de pensamiento jurídico y  político surgido en las universidades norteamericanas como reacción al exceso de veneración por los tribunales de justicia como agentes de cambio jurídico y social y al gradual abandono del estudio de otras instituciones y espacios de participación política como lo son los parlamentos, los congresos y los mecanismos de participación democrática como las consultas , los plebiscitos y los referéndums constitucionales.

El profesor Waldron, junto a otros catedráticos como Mark Tushnet, Larry Kramer y Richard Parker, han centrado su producción académica en construir argumentos para  desmontar el mito de los tribunales constitucionales como  todopoderosos entes que todo lo saben y todo lo deciden ignorando los postulados más básicos de la democracia liberal que impera en el mundo como lo son las decisiones mayoritarias, las votaciones democráticas, los argumentos y las discusiones y los debates.  En una democracia, que se  supone es un sistema político donde todos y todas participamos en la toma de las decisiones que nos concierne ,resultaría inadmisible, sostienen los constitucionalistas populares , que un órgano , que por su naturaleza es contra mayoritario como lo son los tribunales constitucionales , usurpen las facultades  y competencias de los lugares y de los espacios de deliberación y debate de las distintas cuestiones políticas y sociales como lo son los parlamentos , los congresos y las urnas entre otros

En su conferencia , titulada provocativamente “Rule by Law: a Much Maligned Preposition”  , el profesor Waldron  expuso los fundamentos de su teoría como lo son la necesidad de autor restricción de los tribunales constitucionales en la toma de decisiones en relación con la Constitución , la interpretación de la misma y del alcance de los derechos reconocidos en la misma,  la reivindicación de las instituciones legislativas  y de los mecanismos de participación popular y democrática como instituciones y espacios para ventilar las distintas controversias que afrontan nuestras sociedades democráticas.

Jeremy Waldron , tras hacer una somera introducción donde expuso los distintos sistemas de control de constitucionalidad que existen en distintos países como Estados Unidos , el Reino Unido y Colombia , hizo una fuerte defensa de la regla mayoritaria en la toma de decisiones políticas, entendida esta última  como aquella regla en la cual la solución que se decide adoptar para solucionar una problemática, no solo constitucional sino también  puede ser social y económica, es la que obtenga la mayor cantidad de votos y de apoyos de los ciudadanos bien sea directamente ( caso referéndums ) o  bien sea indirectamente ( los órganos legislativos). Es decir en plata blanca:   gana el que obtiene más votos y obtenga la mayoría así sea simple, es decir la mitad más uno.

Uno podría pensar que entonces el profesor Waldron propone entonces lo que se denomina la “dictadura de las mayorías” donde las minorías seria oprimidas y destruidas, es decir quienes pierden la votación o no son  la mayoría de la población. Pero nada podría estar más alejado de la realidad, ya que para el profesor Waldron uno de los pilares de una democracia efectiva, además de los mecanismos de participación  y de los órganos y espacios institucionales para la misma, es el respeto de los derechos fundamentales  con unos límites infranqueables  y el establecimiento y el consecuente respeto de unas reglas de juego que deben ser acatadas por los distintos actores sociales que participan en las discusiones políticas y sociales.

También nos recordó Waldron que vivimos en sociedades sumamente complejas donde conviven un sinfín de ideologías, religiones, orientaciones sexuales y vitales que hacen imposible establecer un modelo de pensamiento único,  una única religión o filosofía de vida y por ello es necesario establecer los mecanismos para que se pueda  convivir y superar las continuas tensiones y los desacuerdos presentes en el seno de nuestras sociedades. Claro está que lo más deseable sería que todas las decisiones de la política y de la sociedad se tomaran por medio de consenso ; y en ocasiones ello es posible , pero siendo fieles a la realidad esto no siempre es posible entonces debemos encontrar  otra forma de superar los impasses y garantizar un normal flujo de las relaciones sociales y lo que propone Waldron es más democracia , más participación de la gente en los asuntos de la comunidad y consecuencia se deben propiciar espacios de participación  para que la gente sea escuchada  y sus opiniones se tomen en cuenta y mediante argumentos pueda persuadir a sus conciudadanos de que  la solución que se plantea es la adecuada.

Cuando no es posible obtener un consenso, debemos destrabar la discusión con una simple regla mayoritaria donde la mitad más uno de la población decide y dicha decisión debe respetarse. Esto, por supuesto,  no nos va a garantizar que siempre las decisiones que se adopten sean las más razonables o las mejores  para la sociedad, pero serán las que la gente decida.  De esto se trata la teoría política y jurídica de los constitucionalistas populares como Jeremy Waldron.

Debemos perder el miedo a la discusión, a la corrección política  y a expresarnos como sujetos políticos y sociales. El precio de vivir en sociedades plurales y democráticas es  la continua tensión, el conflicto y el desacuerdo,  y debemos resolver nuestros conflictos mediante la participación, la argumentación, la deliberación y la democracia. Como sostiene Richard D. Parker en su magnífica obra “Aquí el pueblo gobierna: Un manifiesto populista constitucional”: “La política en una democracia es un debate perturbador, un debate que nunca se resolverá definitivamente.”[1]  , es decir siempre tendremos discusiones y desacuerdos , y nunca tendremos una respuesta o solución definitiva a las controversias políticas o sociales , pero esto no debe asustarnos sino al contrario motivarnos a ser ciudadanos activos y a dejar de confiar ciegamente nuestros asuntos a los gobiernos , a los parlamentos y a los tribunales constitucionales, porque en fin la constitución  y la sociedad son nuestros , de nosotros el pueblo , debemos apersonarnos de nuestros problemas , de nuestros miedos y de nuestras inquietudes y llevarlas a la ágora  y al foro de la sociedad.

Somos hombres libres  y racionales que vivimos en una sociedad democrática , y ello tiene un precio que debemos pagar y es el de implicarnos en el gobierno de la comunidad , por ello es interesante y hasta necesario adoptar un enfoque populista de la democracia como el que propone Waldron ,y también Parker cuando sostiene que “Lo que está en la base del populismo es la idea de libertad política : Libertad que todos compartimos por igual ,que no le pertenece a la gente “mejor”; la libertad cuya realización exige su ejercicio y requiere energizar la libertad de configurar y reconfigurar la sociedad. (…) Significa eso que no deberíamos tener criterios, excepto el de afirmar la libertad política? Que, como ciudadanos, deberíamos estar de acuerdo o aceptar cualquier cosa que una mayoría con más poder pueda hacer? Naturalmente que no. Lo que todos tenemos que hacer es salir y participar en política nosotros mismos, sin mirar a los demás desde un pedestal “más alto”, sino al mismo nivel que el de la gente corriente. Que eso tiene un riesgo es obvio. No estamos seguros de la victoria . Tal vez no estemos seguros de nuestras convicciones . Pero ese riesgo es inherente a nuestra Constitución.”[2].

La sociedad democrática y populista , no es un infierno demoniaco  como lo pintan los que se oponen a ella y la difaman  empleado el termino populista como un horrible epíteto para satanizar y demonizar.

En ningún  momento se sostiene que no debería haber tribunales constitucionales ni control de constitucionalidad , ya que estos son lugares e instituciones necesarias en una sociedad democráticas, donde también se ven reflejados los conflictos y las tensiones sociales así como las distintas  ideologías  y concepciones morales y políticas que anidan en nuestras sociedades , no obstante lo cual no debemos confiarles tamaños poderes de defensa de la constitución y desatendernos de ello , ni tampoco los jueces que se encuentran en dichos tribunales  deben actuar de forma arrogante y desconociendo que son un engranaje más en la sociedad democrática y constitucional en la cual operan , tienen un rol definido en la Constitución y deben cumplirlo , procurando siempre que ello sea posible no exceder sus competencias y usurpando el poder de decisión  al pueblo que se lo confirió mediante una constitución

 

Tal vez la lección más importante que nos deja el profesor Waldron es que debemos  perder el miedo al disenso, al desacuerdo y a la falta de consenso y de unanimidad ya que las controversias y los debates , si se dan con seriedad y argumentos de peso, pueden fortalecer la democracia como ejercicio de participación de todos y de todas los ciudadanos y las ciudadanas , porque la política es un asunto que nos concierne a todos y si no nos preocupamos por ella , corremos el riesgo como dijo Platón :” de ser gobernados por los peores hombres”.

 

 

El autor de esta columna con el profesor Jeremy Waldron

 

 

[1] Parker, Richard D.  “Seegers Lecture Ere.  The People Rule: A Constitutional Populist Manifesto, Valparaiso University Law Review, Vol. 27, no 3, Summer 1993. Traducción de Jorge González Jácome en González, Jácome, Jorge Constitucionalismo Popular Erwin Cherminsky Richard D. Parker-Bogotá Siglo del Hombre Editores, Universidad de Los Andes, Pontificia Universidad Javeriana, 2011.

[2] Parker, Richard D.  “Seegers Lecture Ere.  The People Rule: A Constitutional Populist Manifesto, Valparaiso University Law Review, Vol. 27, no 3, Summer 1993. Traducción de Jorge González Jácome en González, Jácome, Jorge Constitucionalismo Popular Erwin Cherminsky Richard D. Parker-Bogotá Siglo del Hombre Editores, Universidad de Los Andes, Pontificia Universidad Javeriana, 2011.

Anuncios

El fenómeno Donald o como la clase obrera termino votando por la extrema derecha

 

El fenómeno  Donald o como la clase obrera termino votando por la extrema derecha

Por : Carlos Randazzo

Una semana tras el sorprendente  e inesperado resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos  donde la archifavorita Hillary Clinton fue golpeada sin piedad por el huracán Donald Trump , y una vez digerido el hecho de que el Donald seria el nuevo residente del despacho oval desde enero de 2017 me permito hacer las siguientes conclusiones  :

  • Trump gano porque supo capitalizar como nadie el descontento de la clase obrera y de la población rural que ha sido golpeada como nadie por 30 años de libre comercio y deslocalización de industrias y puertos de trabajo. Los demócratas, en su ridícula pretensión clintoniana de ser un partido más  del mercado  y de  la clase media alta  profesional  , discurso asentado con la tan cacareada Nueva Economía  , olvidaron a sus bases  : los obreros y los agricultores del medio oeste , si esos mismos que asentaron la coalición del New Deal de Roosevelt y estos desorientados y sin liderazgo fueron captados por el aparato de los ultraconservadores que controlan hoy el partido republicano  y por ello fueron a votar en masa por Trump.  Sobre este punto el académico Thomas Frank sentencio en su  excelente libro de 2004 What’s the Matter with Kansas?: How Conservatives Won the Heart of America sentencio   :” Hay una lección para los progresistas en la historia de Kansas y no es que ellos quizá también sean invitados, algún día, a tomar té en una mansión de ricos. Se trata más bien del fracaso total y definitivo de su decisión histórica de rehacerse como el otro partido del libre mercado. Lo lógico sería que la gente de Wichita, Shawnee y Garden City acudiera en tropel al partido de Roosevelt, en lugar de abandonarlo. Pero en términos culturales, esta opción ya no está a su alcance. Los demócratas ya no conectan con la gente que está en el extremo perdedor de un sistema de libre mercado que cada día es más brutal y arrogante.”
  • Trump no solo gano en los estados tradicionalmente republicanos como Kansas , Texas  o Alabama sino que también lo hizo en estados demócratas como Pensilvania , Wisconsin y Michigan , lo cual demuestra que discurso fue transversal y supero el ámbito estrechamente partidista.
  • Hillary Clinton, una candidata sumamente preparada y capacitada y que hubiera vencido en cualquier elección normal, fue desde todo punto de vista una candidata horrible y nunca fue una rival para Donald en unas elecciones atípicas  y su verborrea porque entre otras cosas dio por sentado que los estados azules iban a seguir siéndole fieles y no los cuido , por lo cual algunos le fueron arrebatados de forma inmisericorde por la estampida republicana liderada por Trump. Thomas en 2004  sentenció  : “La estrategia política demócrata asume sin más que la gente sabe dónde está su interés económico y que por lo tanto actuará por instinto. Piensan que no hace falta ninguna retórica de clases con ataques a las empresas por parte de los candidatos o portavoces del partido y que ciertamente no hace falta que un progresista se ensucie las manos fraternizando con los descontentos. Basta, creen, con que la gente mire lo que hay en cada lado y comparen: los demócratas son un poquito más en las prestaciones sociales, algo más estrictos en regulación medioambiental y cargan menos contra los sindicatos que los republicanos.El error gigantesco en este argumento es que la gente no comprende espontáneamente su situación desde un punto de vista global. No se puede esperar que conozcan de forma automática las alternativas que tienen ante sí, las organizaciones a las que pueden apoyar o las medidas que deberían reclamar. La ideología progresista no es una fuerza de la naturaleza kármica que entra en acción cuando el mundo empresarial se excede; se trata de una creación humana que está tan sujeta a reveses y derrotas como cualquier otra.”
  • Los analistas políticos , las encuestadoras y todo el mundo pensaba que se impondría Hillary ( hasta yo lo pensé) porque creíamos que esta sería una elección normal  donde se impondría el famoso votante medio del teorema de Arrow y por ende se impondría la moderada Clinton por sobre el  exaltado Trump y olvidamos que la política actual y sobre todo la electoral es  una lucha de fango donde los teoremas  y las encuestas no valen nada  sino que lo que cuenta es ganar por un voto más que el rival , como ocurrió en Florida donde el margen de victoria de Trump no fue amplio pero si suficiente para darle el estado y sus 21 votos electorales. En conclusión todo lo que creíamos saber sobre la política  queda en 0 y no vale nada  y como dice el famoso poema de Mario Benedetti : “ Cuando creíamos tener todas las respuestas nos cambiaron todas las preguntas”.
  • La victoria del nacional-populismo de Trump se complementa con la de los ultraconservadores que se tomaron el senado y la cámara de representantes, por lo cual los progresistas se baten en retirada y quedan en minoría en las instituciones.
  • Así mismo es la continuación de la victoria del Brexit y del No al acuerdo original de La Habana en Colombia donde la gente denominada “del común”  ,los  “paletos”  e “ignorantes”  le dieron palizas electorales a las arrogantes elites económicas y políticas  empleando herramientas democráticas como los plebiscitos , los referendos y los votos.
  • Sobre el punto anterior solo queda que las elites dejen lo que Hayek denomino la fatal arrogancia y vean la realidad en los hechos : QUE LA GENTE ESTA JODIDA Y QUIERE SOLUCIONES A SUS PROBLEMAS MAS ALLA DE BONITOS DISCURSOS DE PROSPERIDAD PARA TODOS.
  • En fin la clase obrera y la clase media que se ha visto sustancialmente afectada por la crisis de 2008 y sus coletazos se hartó de los remedios políticos tradicionales a sus problemas y exige soluciones radicales y de fondo que por ahora solo son presentadas por la extrema derecha ya que la izquierda y en especial los socialdemócratas que debían ser los abanderados de las necesidades del hombre de la calle se han aburguesado  y duermen en la autocomplacencia del poder   y del dinero de Wall Street .

Hoy más que nunca es necesario que la institucionalidad  en cada país y en el orden internacional permanezca fuerte para afrontar los retos que impone un nuevo mundo donde el nacional-populismo con todas sus variantes nacionales llego para quedarse.

El unimoninalismo: democracia y localismo

El unimoninalismo: democracia y localismo
Por Carlos Randazzo

En el trascurso del último mes el gobierno ha presentado un proyecto de reforma política que incluye, una vez más, replantearse el sistema de elección del Congreso de la Republica para garantizar más legitimidad al mismo porque según las encuestas de opinión es la institución con peor reputación en el país.
Entre lo que se pretende reformar es el sistema electoral actualmente vigente con un Senado de circunscripción nacional y una Cámara de Representantes de circunscripción departamental.
Dentro de las posibilidades de sistemas electorales está el uninominal británico que fue una de las propuestas bandera del fallido candidato a la cámara por Bogotá Daniel Raisbeck.
La base de este sistema consiste en crear distritos electorales que agrupen municipios cercanos geográficamente en los cuales obtenga la curul el candidato que más votos saque partiendo de la base que cada partido solo puede presentar un candidato por distrito como ocurre en el Reino Unido.
Según la propuesta de Raisbeck sería necesario crear 165 distritos para la cámara de representantes lo cual se traduciría en 165 representantes a la cámara. Por su lado en lo que respecta al Senado cada departamento tendría 2 senadores obligatorios electos en circunscripción departamental con los cuales tendríamos 64 senadores en lugar de los 102 que tenemos actualmente.
Las ventajas de la propuesta de Raisbeck a mi juicio son las siguientes:
1) tendríamos menos senadores con lo cual nos ahorraríamos muchísimo dinero que podríamos invertir en otros asuntos urgentes como la salud, la educación o el orden público.
2) La gente sabría de forma más clara quien lo representa y podría fiscalizar mejor a sus congresistas porque sabría quiénes son los senadores de su departamento y quien es el representante a la cámara por su distrito y por ende tendría mayor legitimidad el Congreso.
3) Los candidatos podrían reducir el gasto de sus campañas y focalizar su propaganda a obtener los votos en un solo lugar geográfico con lo cual se abaratarían las campañas y la necesidad de invertir sumas millonarias que terminan degenerando en clientelismo y corrupción.
4) Los candidatos de los partidos dejarían de quitarse votos entre ellos porque digamos por ejemplo con el sistema actual si uno vota por Jorge Robledo deja de votar por Iván Cepeda o si se vota por Horacio Serpa se deja de votar por Juan Manuel Galán o si vota por Roberto Gerlein deja de votar por Mario Laserna, ya que habría un solo candidato del Polo Democrático, el Partido Liberal o el Partido Conservador en cada distrito y en cada departamento.
5) La segmentación geográfica obligaría a los senadores y representantes a trabajar más duramente en pro de los intereses de las comunidades que representan ya que si no lo hacen podrían ser castigados electoralmente en la próxima elección.

Así mismo la propuesta de Raisbeck incluye que los partidos tengan elecciones primarias en cada departamento y en cada distrito para que los partidos elijan democráticamente a sus candidatos para competir en las elecciones generales.
Por las razones anteriores creo que la propuesta de Daniel Raisbeck en materia electoral es sumamente beneficiosa para fortalecer la institucionalidad y la democracia en Colombia.

EL MANIFIESTO DE UN EUROESCEPTICO

EL MANIFIESTO DE UN EUROESCEPTICO
Por Carlos Randazzo

Un viejo chiste decía que en la Unión Europea ocurría siguiente :”Merkel toma la decisión , Sarkozy hace la rueda de prensa y los demás pagan”, refiriéndose a que Alemania (personificada en su canciller Ángela Merkel) es quien toma las decisiones sobre la economía europea predicando sobre todo la austeridad a ultranza para salir de la crisis, Francia servía de portavoz a dichas decisión , dando apariencia de coordinación de las decisiones y los demás países pagaban el peso de la decisión de Alemania no solo monetaria sino socialmente ( el aumento del desempleo y de la precariedad laboral por ejemplo ) . Este sistema decisiones, camuflado con ropajes de democracia bajo la figura del Euro parlamento y demás instituciones comunitarias, está conduciendo no solo al abismo a Europa sino que amenaza seriamente a la Unión Europea misma.
Cada vez más y más europeos se sienten muy insatisfechos con la Unión Europea , su parlamento , su mercado común , su moneda común y sus políticas económicas comunitarias , que son vista como favorecedoras de la economía alemana y de los grandes bancos en detrimento de las economías nacionales y de los habitantes de los demás países que componen a la unión. Como resultado de esto ha aumentado masivamente el voto de los partidos euroescépticos en las últimas elecciones europeas. Partidos como el UKIP británico , el Frente Nacional francés , el Movimiento 5 Estrellas italiano , el Partido Popular Danés el Partido de la Libertad holandés, Podemos en España o Syryza en Grecia entre otros han aumentado significativamente su caudal electoral y se han vuelto importantes fuerzas electorales no solo a nivel europeo sino que empiezan a tener fuerte presencia a nivel interno.
Personalmente empiezo a entender por qué estos partidos políticos euroescépticos tienen muchísima razón , han pasado casi 7 años desde la crisis de 2008 y la economía europea no da muestras de recuperarse : Grecia e Irlanda siguen postradas , España sigue en recesión y con el paro aumentando , Italia se encuentra al borde del abismo fiscal y los burócratas de Bruselas insisten una y otra vez en políticas de austeridad que a la fecha no han dado resultado alguno y que por el contrario han aumentado el malestar social en los distintos países europeos.
Yo solía ser un europeísta convencido , partidario de la unión y es más me gustaba la idea de los Estados Unidos de Europa , pero viendo que la Unión Europea se ha vuelto un instrumento de Alemania para someter y destruir la autonomía de los demás países europeo , constituyendo una especie de IV REICH , empiezo a tener fuertes razones para entender y apoyar a varios euroescépticos como NIGEL FARAGE del UKIP británico , quien suele ser retratado como un bufón populista que amenaza la estabilidad de Europa cuando por el contrario Nigel solo defiende la autonomía e integridad de su país el Reino Unido contra las intromisiones y los abusos de los burócratas europeos que pretenden convertir al Reino Unido en un vasallo del imperio merkeliano. Alguna vez Nigel Farage describió al euro con la mejor metáfora de todas: dijo que era como el TITANIC, que había fracasado y se estaba hundiendo con el resto de Europa y que no había botes salvavidas para todos, entendiendo bajo esto último que solo los países poderosos de Europa se salvarían a costa de los PIGIS (Portugal Italia, Grecia, Irlanda y España).
Los políticos tradicionales europeos, los populares y los socialdemócratas han fallado miserablemente en encontrar soluciones a los problemas de Europa y es hora de que cedan el paso a nuevas formas de hacer política, la gente ya no aguanta más recortes en gasto social y tampoco tolera el desempleo y la miseria. Es hora de hundir el euro. Es hora de acabar con la tiranía de Alemania y devolver la soberanía a los países en materia económica y monetaria. Apoyo el área Schengen pero no la austeridad a ultranza. Por una Europa de las Naciones, una Europa de la libertad y de la democracia directa.

¿Qué es la Educación Liberal? Por Leo Strauss

¿Qué es la Educación Liberal?  Por Leo Strauss

 

LeoStrauss

Leo Strauss

* FROM articulos WHERE id=’42270′ AND estatus=’1’Array ( [id] => 42270 [titulo] => ¿Qué es la Educación Liberal? [correoautor] => [subtitulo] => ¿Qué es la Educación Liberal? [descripcion] => Reproducimos aquí un viejo texto de Leo Strauss sobre la educación liberal. El término inglés liberal no se refiere directamente a una tendencia política, sino a un tipo de educación que se nutre de las humanidades. [cuerpo] => La educación liberal (1) es educación en la cultura o hacia la cultura. El producto terminado de una educación liberal es un ser humano cultivado. «Cultura» (del latín, cultura) significa primariamente agricultura: el cultivo del suelo y sus productos, cuidar el suelo, mejorar el suelo de acuerdo a su naturaleza. «Cultura» significa, en forma derivada, hoy en día, principalmente el cultivo de la mente, el cuidado y la mejora de las facultades nativas de la mente de acuerdo con la naturaleza de la mente.

Maestros y discípulos

Así como el suelo necesita quienes lo cultiven, así la mente necesita maestros. Pero no es tan fácil encontrar maestros como encontrar agricultores. Los maestros mismos son, a su vez, discípulos y deben ser discípulos. Pero no puede haber un regreso hasta el infinito: debe haber finalmente maestros que no sean a su vez discípulos.

Aquellos maestros que no son a su vez discípulos son los grandes talentos o, para evitar cualquier ambigüedad en materia tan importante, los más grandes talentos. Tales hombres son extremadamente raros. No es probable que nos encontremos alguno de ellos en ningún salón de clases. Es una gran suerte si hay uno de ellos vivo en la misma época que nosotros. En la práctica, los discípulos, cualquiera que sea su grado de conocimientos, tienen acceso a los maestros que no son a su vez discípulos, a los más grandes talentos, sólo a través de los libros más importantes, de las obras fundamentales.

La educación liberal consistirá, entonces, en estudiar con el debido cuidado las obras fundamentales que los más grandes talentos han dejado tras de sí; estudio en el cual los discípulos más experimentados ayudan a los menos experimentados, incluso a los que comienzan.

Esta tarea no es fácil, como podemos advertir si consideramos la fórmula que acabo de mencionar. Esa fórmula requiere un largo comentario. Se han invertido muchas vidas en escribir tales comentarios y aún podrían invertirse muchas más. Por ejemplo, ¿qué quiere decir la afirmación de que las obras fundamentales deben ser estudiadas «con el debido cuidado»? Al presente mencionaré sólo una dificultad, obvia a todos ustedes: los más grandes talentos no nos dicen las mismas cosas en relación con los temas más importantes; la comunidad de los grandes talentos está dividida por la discordia, e incluso por diversas clases de discordia.

Aparte de otras consecuencias que esto implica, de ello se desprende ciertamente que la educación liberal no puede ser simplemente información. Mencionaré aún otra dificultad. «Educación liberal es educación en la cultura». ¿En qué cultura? Nuestra respuesta es: cultura en el sentido de la tradición occidental. Sin embargo, la cultura occidental es sólo una entre muchas culturas. Al limitarnos a la cultura occidental, ¿no estamos condenando la educación liberal a una cierta estrechez pueblerina? y ¿no es acaso el espíritu pueblerino incompatible con el liberalismo, la generosidad y la amplitud de mente de la educación liberal? Nuestra noción de educación liberal no parece ajustarse a una época consciente del hecho de que no existe la cultura de la mente humana, sino una variedad de culturas. Obviamente si «cultura» es susceptible de ser usada en plural, no es la misma cosa que la «cultura» que es singulare tantum, que sólo puede ser usada en singular. Hoy día la cultura no es ya, como dice la gente, un absoluto, sino que se ha vuelto relativa. No es fácil decir qué significa la «cultura» en cuanto susceptible de ser usada en plural. Como consecuencia de esta oscuridad, algunos han sugerido, explícita o implícitamente, que cultura es cualquier patrón de comportamiento común a cualquier grupo humano. De ahí que no vacilemos en hablar de cultura de las urbanizaciones o de las culturas de los grupos juveniles, tanto delincuentes como no delincuentes. En otras palabras, cada ser humano que no esté en un manicomio es un ser humano cultivado, porque participa de una cultura.

En las fronteras de la investigación, se alza la pregunta de si no existe también una cultura de los locos en el manicomio. Contrastar el uso actual de la palabra «cultura» con su significado original, es como decir que el cultivo de un jardín consiste en que sea ensuciado con latas, botellas de whisky vacías, y papeles sucios de diversas clases tirados en él al azar. Habiendo llegado a este punto, nos damos cuenta de que, de alguna forma, hemos perdido el camino. Comencemos, entonces, de nuevo, haciéndonos la pregunta: ¿Qué puede querer decir, aquí y ahora, educación liberal?

Alfabetización y democracia moderna

La educación liberal es una cierta clase de educación literaria: educación en las letras o por las letras. No hay necesidad de argüir en favor de la alfabetización; cada votante sabe que la democracia moderna se mantiene o cae gracias al grado de alfabetización. En orden a entender esta necesidad, debemos reflexionar sobre la democracia moderna. ¿Qué es la democracia moderna? Una vez se dijo que la democracia es un régimen que se mantiene o cae por la virtud: una democracia es un régimen en el cual todos o la mayoría de los adultos son hombres virtuosos, y puesto que la virtud parece requerir sabiduría, un régimen en el cual todos o la mayoría de los adultos han desarrollado su razón hasta un alto grado, o la sociedad racional. En una palabra, la democracia debe ser una aristocracia que se ha ensanchado hasta llegar a ser una aristocracia universal. Antes de que surgiese la democracia moderna hubo algunas dudas acerca de si la democracia así entendida era posible. Así lo expresaba uno de los dos más grandes talentos entre los teóricos de la democracia: «Si hubiera un pueblo de dioses, se gobernaría a sí mismo democráticamente. Un gobierno de tal perfección no se ajusta a seres humanos». Esta voz suave y apagada se ha convertido, hoy por hoy, en una robusta voz transmitida por un altoparlante de gran potencia.

Hay una ciencia completa —ésa que yo, entre otros miles, me dedico a enseñar, la ciencia política— que, por así decirlo, no tiene otro tema que el contraste entre la concepción originaria de la democracia, o lo que uno puede llamar el ideal de la democracia, y la democracia tal como es. De acuerdo a un punto de vista extremo, que es el predominante en la profesión, el ideal de la democracia era una pura ilusión, y la única cosa relevante es el comportamiento de las democracias y el comportamiento de los hombres en las democracias.

La democracia moderna, lejos de ser una aristocracia universal, sería un gobierno de la masa, sino fuera por el hecho de que la masa no puede gobernar, sino que es gobernada por élites, es decir, grupos de hombres que, por la razón que sea, se hallan en la cumbre o tienen una buena oportunidad de llegar a la cumbre; se dice que una de las virtudes más importantes que se requieren para el suave funcionamiento de la democracia es la apatía electoral, esto es, la falta de espíritu cívico; esos ciudadanos que no leen nada, con excepción de las secciones deportiva y cómica del periódico, no son ciertamente la sal de la tierra, pero sí la sal de la democracia moderna. La democracia no es, entonces, gobierno de la masa, sino cultura de la masa. Una cultura de masas es una cultura que puede ser adquirida por los talentos más mediocres, sin ningún esfuerzo intelectual o moral, y a muy bajo precio. Pero incluso una cultura de masas, y precisamente por serlo, requiere un constante suministro de las que suelen llamarse «nuevas ideas», que son producidas por los «talentos creadores»: hasta los anuncios comerciales pierden su atractivo si no se los varía de tiempo en tiempo.Pero la democracia, incluso si se la considera sólo como la dura concha que protege la blanda cultura de masas, requiere, a la larga, cualidades de muy distinta clase: cualidades de dedicación, de concentración, de amplitud y de profundidad. Así entendemos más fácilmente lo que educación liberal quiere decir hoy y ahora. La educación liberal es el antídoto de la cultura de masas, de los efectos corrosivos de la cultura de masas, de su inherente tendencia a no producir nada sino «especialistas sin espíritu o visión y gentes sensuales sin corazón».

La educación liberal es la escalera por la cual tratamos de ascender de la democracia de masas a la democracia como se la entendió originariamente. La educación liberal es el esfuerzo necesario para fundar una aristocracia dentro de los límites de la democrática sociedad de masas. La educación liberal recuerda la grandeza humana a aquellos miembros de una democracia de masas que tienen oídos para oír.

Los libros y el diálogo

Alguien podría decir que esta noción de la educación liberal es puramente política y que asume dogmáticamente la bondad de la democracia moderna. ¿Acaso no podemos retornar a la naturaleza, a la vida de las tribus sin escritura? ¿No estamos, acaso, aplastados, asqueados, degradados por la masa de papel impreso, cementerio de tantos bellos y majestuosos bosques? No es suficiente responder que esto es mero romanticismo, que hoy ya no podemos retornar a la naturaleza, porque ¿acaso no puede ocurrir que las generaciones venideras, después de un cataclismo causado por el hombre, se vean obligadas a vivir en tribus analfabetas? ¿No afectarán tales perspectivas a nuestra opinión acerca de las guerras termonucleares? Es cierto que los horrores de la cultura de masas (que incluye giras turísticas a la naturaleza cuantificada) hacen comprensible el deseo de un retorno a la naturaleza.

Una sociedad analfabeta, en el mejor de los casos, es una sociedad gobernada por antiguas costumbres, que se remontan hasta los fundadores originarios, dioses, hijos de dioses o discípulos de dioses; puesto que no hay escritura en tal sociedad, los más recientes herederos no pueden estar en contacto directo con los fundadores; no pueden saber si sus padres o abuelos no se habrían desviado de lo que los fundadores originarios quisieron decir, o si no habrían configurado el mensaje divino con adiciones o sustracciones meramente humanas; por lo tanto una sociedad analfabeta no puede actuar consistentemente sobre la base de su propio principio de que lo mejor es lo más antiguo. Solamente escritos que hayan sido transmitidos desde los fundadores pueden hacer posible que los fundadores hablen directamente a sus más recientes herederos. Por ello, es contradictorio desear retornar al analfabetismo.

Estamos obligados a vivir con libros. Pero la vida es demasiado corta para rodearla de libros que no sean los más importantes, las obras fundamentales. En este respecto, como en otros, haríamos bien en tomar como nuestro modelo a aquel que, por su sentido común, es el mediador entre nosotros y los grandes talentos. Sócrates nunca escribió un libro, pero sí los leyó.

Permítanme citar una frase de Sócrates, que dice casi todo lo que puede decirse sobre nuestro tema, con la noble simplicidad y la serena grandeza de los antiguos: «Así como otros se complacen en tener un buen caballo, o un perro, o un pájaro, yo me complazco en mayor medida aún en tener buenos amigos… y despliego y recorro junto con mis amigos los tesoros que los sabios de la antigüedad han dejado tras de sí gracias a que los escribieron en libros; si encontramos algo bueno, lo recogemos, considerando como gran ganancia el habernos sido útiles unos a otros de esta forma». El que nos transcribe esta frase añade el comentario: «Cuando oí esto, me pareció que Sócrates era bienaventurado, y a la vez que estaba conduciendo a aquellos que le escuchaban hacia la perfecta nobleza». Este recuento es defectuoso puesto que no nos dice nada acerca de lo que Sócrates solía hacer en relación con aquellos pasajes de los libros de los sabios de la antigüedad que no supo si eran buenos o no. En otra narración leemos que Eurípides le dio una vez a Sócrates los escritos de Heráclito y entonces le preguntó su opinión sobre ellos. Sócrates dijo: «Lo que yo he entendido es grande y noble; y creo que también lo es aquello que no he entendido; pero, ciertamente, para entender tales escritos se necesita algún adivino especial».Educación para la perfecta nobleza, para la excelencia humana, la educación liberal consiste en recordarse a uno mismo la excelencia humana, la grandeza humana. ¿De qué manera nos hace recordar la excelencia humana la educación liberal? Es imposible excederse al pensar en la educación liberal. Hemos oído la sugerencia de Platón de que la educación en su sentido más elevado es filosofía.

Filosofía es la búsqueda de la sabiduría o la búsqueda del saber acerca de lo más importante, lo más elevado, o lo más universal; tal saber, sugirió, es virtud y felicidad. Pero la sabiduría es inaccesible al hombre, y por tanto la virtud y la felicidad serán siempre imperfectas. A pesar de ello, Platón afirma que el filósofo, quien, como tal, no es sabio, es el único verdadero rey; declara que posee todas las excelencias de las que es capaz la mente humana, en su grado más elevado. De todo esto podemos sacar la conclusión de que nosotros no podemos ser filósofos; que nosotros no podemos adquirir la forma más elevada de educación. No debemos dejarnos engañar por el hecho de que encontramos muchas personas que dicen ser filósofos. Porque tales personas emplean una expresión vaga, necesaria quizás por conveniencias administrativas. A menudo lo que quieren decir es que son miembros de las escuelas de filosofía. Y es tan absurdo esperar que los miembros de las escuelas de filosofía sean filósofos, como lo sería esperar que los miembros de las escuelas de arte fueran artistas.

Nosotros no podemos ser filósofos, pero podemos amar la filosofía; podemos tratar de filosofar. En cualquier caso, este filosofar consistirá primaria y, en cierto sentido, principalmente, en escuchar la conversación entre los grandes filósofos o —expresado en forma más general y más cautelosa—, entre los más grandes talentos, y, por tanto, consistirá en estudiar las obras fundamentales. Los más grandes talentos a quienes deberíamos escuchar no son sólo, de ninguna manera, los del occidente. Es sólo un hecho desafortunado el que nos impide escuchar a los más grandes talentos de la India o China: nosotros no entendemos sus idiomas, y tampoco somos capaces de aprender todos los idiomas.Por tanto, la educación liberal consiste en escuchar la conversación de los grandes talentos. Pero aquí advertimos la abrumadora dificultad de que esta conversación no se lleva a cabo sin nuestra ayuda; que, de hecho, somos nosotros quienes tenemos que realizarla. Los más grandes talentos monologan. Nosotros tenemos que transformar sus monólogos en un diálogo, su «cada uno por su lado» en un «juntos».

Los más grandes talentos monologan, incluso cuando escriben diálogos. Cuando vemos los diálogos platónicos, observamos que no hay nunca un diálogo entre talentos del más alto orden: todos los diálogos platónicos son diálogos entre un hombre superior y otros inferiores a él. Al parecer Platón pensó que no se podía escribir un diálogo entre dos hombres del rango más alto. A nosotros nos corresponde la tarea de hacer algo que los grandes talentos nunca hicieron. Encaremos esta dificultad que parece condenar como absurda la educación liberal. Puesto que los más grandes talentos se contradicen unos a otros en las cuestiones más importantes, nos obligan a juzgar sus monólogos; no podemos confiar en lo que uno de ellos dice. Por otra parte, no podemos olvidar que tampoco somos jueces competentes.

Liberación de la vulgaridad

Un conjunto de ilusiones fáciles nos ocultan este estado de cosas. En cierta forma creemos que nuestro punto de vista es superior, más elevado que los de los más grandes talentos, bien porque nuestro punto de vista es el de nuestra época, y puede presumirse que nuestro tiempo, siendo posterior al de los más grandes talentos, es superior al de ellos; bien porque pensamos que cada uno de los más grandes talentos estaba en lo cierto desde su punto de vista, pero no —como ellos pretenden— totalmente en lo cierto: nosotros sabemos que no puede existir la verdad, sino simplemente una verdad formal; que la verdad formal consiste en la comprensión (2) de que toda interpretación universal es relativa a una perspectiva específica, o de que todas las interpretaciones universales son mutuamente excluyentes y que ninguna puede ser totalmente verdadera. Las ilusiones fáciles que nos ocultan nuestra verdadera situación se reducen a esto: que nosotros somos, o podemos ser, más sabios que los sabios mayores del pasado. Así nos vemos inducidos a actuar no como oyentes atentos y dóciles, sino como empresarios de época o domadores de leones. Más aún, tenemos que encarar esta terrible situación, creada por la necesidad de querer ser algo más que atentos y dóciles escuchas, a saber, jueces que, sin embargo, no tienen capacidad para serlo. La causa de esta situación —a mi parecer— está en que hemos perdido toda tradición de autoridad en la que confiar —el nomos que nos guía con autoridad— porque nuestros maestros y los maestros de nuestros maestros creyeron en la posibilidad de una sociedad puramente racional. Cada uno de nosotros se halla aquí obligado a encontrar sus fundamentos por sus propias fuerzas, a pesar de lo flacas que éstas sean.

Nosotros no tenemos otro solaz que el que esta actividad trae consigo. La filosofía —hemos aprendido— debe estar en guardia contra el deseo de ser edificante; la filosofía no puede ser edificante, sino sólo intrínsecamente. No podemos ejercitar nuestra inteligencia sin entender, de cuando en cuando, algo de importancia; y este acto de entender puede verse acompañado por la consciencia de nuestro entender, por el entender —noésis noéseos— y ésta es una experiencia tan elevada, tan pura y tan noble que Aristóteles pudo adscribirla a su Dios. Esta experiencia es enteramente independiente de que lo que entendemos en primer término sea agradable o desagradable, hermoso o feo. Nos conduce a damos cuenta de que todos los males son en cierto sentido necesarios, si ha de haber entendimiento. Nos capacita para aceptar todo los males que nos acaecen y que bien pudieran hacer desfallecer nuestros corazones imbuidos del espíritu de buenos ciudadanos de la ciudad de Dios. Dándonos cuenta de la dignidad de la inteligencia, llegamos a darnos cuenta del verdadero fundamento de la dignidad del hombre y, con ello, de la bondad del mundo —tanto si lo entendemos como creado o como increado—, que es la casa del hombre porque es la casa de la inteligencia humana.

La educación liberal, que consiste en un constante trato con los más grandes talentos, es un entrenamiento en la más alta forma de modestia, por no decir de humildad. Es al mismo tiempo un entrenamiento en firmeza: nos exige romper completamente con el ruido, la prisa, el atolondramiento, la baratura de la feria de vanidad (3) de los intelectuales así como de sus enemigos. Nos exige firmeza para tomar la resolución de considerar las teorías en boga como meras opiniones, y las opiniones generalizadas como opiniones que probablemente son extremas y, por lo menos, tan erróneas como las opiniones más extrañas o impopulares. La educación liberal es una liberación de la vulgaridad. Los griegos tenían una bella palabra para expresar «vulgaridad», ellos la llamaron apeirokalia, falta de experiencia en las cosas bellas. La educación liberal nos proporciona experiencia de las cosas bellas (*).

(Traducción:Miguel Angel González y Rafael Tomás Caldera.)NOTAS1. Ver al respecto, Pedro Grases, «Gremio de Discretos», capítulos «Liberal, voz hispánica» y «Algo más sobre liberal», págs. 57-63 y 63-67. (N. del T.)2. Insight. (N. del T.)3. Vanity Fair. (El autor usa aquí el título de una novela de Thackeray). (N. del T.)(*) Este ensayo ha sido tomado del libro La formación intelectual, Caracas, 1971.El ensayo original de Strauss está incluido en Liberalism. Ancient and Modern. (N. de la R.) [url] => qu-es-la-educacin-liberal [autor] => Por Leo Strauss [fuente] => arvo [fecha] => 2004-11-20 [hora] => 10:33:28 [estatus] => 1 [usuario] => mnovelo )

El Reloj por Carlos Randazzo

El reloj
Por Carlos Randazzo
La Casa de la abuela era grande, de esas casotas viejas de dos plantas .Mario y yo jugábamos todo el día con el balón de futbol. Nos jurábamos la selección del ’78 yo era Kempes y Mario era Luque, Peloteábamos todo el día, desde la mañana hasta el anochecer, Hacíamos tacos, caños y vaselinas. Jugábamos con amor y pasión. Que mas hacíamos si papa no tenía dinero, eso que se mataba en el laburo, así que solo guita para comer y nada más.
En una esquina de la sala, sobre la chimenea, yacía aquel viejo reloj de péndulo. Era un reloj de muchos años, desde que recuerdo siempre dio la hora puntual. Siempre estuvo ahí, incrustado en la pared blanca siempre amenazante, como diciendo “Yo soy el amo del tiempo y ustedes son mis súbditos “.
Desde que recuerdo ese reloj siempre estuvo ahí. Creo que lo había traído el abuelo, desde el almacén suizo de La Boca. Siempre preciso, siempre certero, Solo se detuvo dos veces. Una fue antes de que yo naciera, y ese día murió mi tío Roberto, quien se cayó por las escaleras y se desnuco.
La segunda vez, fue tal vez la más impactante, ya que la viví en carne propia.
Amaneció aquel día, con un sol imponente, un sol muy intenso, un solo como nunca había visto. Mario y yo, como todos los días bajamos corriendo a desayunar chocolate caliente con pan casero, delicioso como solo la abuela sabia hacerlo. Mientras comíamos en el comedor bajo la mirada protectora del reloj pensábamos a donde iríamos a jugar, aun no lo decidíamos. El reloj siempre estuvo ahí, tintineando y dando la hora con precisión.
De repente, cuando nos disponíamos Mario y yo a salir a la calle a jugar, el mítico reloj se detuvo. Algo me olio mal, le dije a Mario que no saliéramos. Mario, como siempre queriendo ser el más macho me hizo salir burlándose de mi prevención. Yo siempre le decía que si para no contrariarlo. Mario era malhumorado y en ocasiones se ponía agresivo y me golpeaba.
Salimos a la calle, caminando mientras tocábamos el balón. Fuimos a la canchita pero estaba ocupada por pibes más grandes. Ellos dejaban jugar a Mario pero yo era muy pequeño y nunca me dejaron. Cosa extraña, me dijo que nos fuéramos, porque siempre que eso pasaba se iba a jugar con ellos y me dejaba abandonado y solo, con muchas ganas de jugar.
Empezamos a jugar en un terreno vacio, cerca al cruce de trenes. Dele y dele a la pelota, cuando en una a Mario se le fue el balón y el corrió hacia la pelota. Esta había caído en medio de la carrilera y cuando Mario se agacho a recogerla, paso el tren. No lo habíamos oído. El tren se llevo a Mario, como la Muerte en Egipto en tiempos de Moisés se llevo a los hijos de los egipcios silenciosa e imperturbable .Lo empujo con violencia y se dio contra el suelo. Yo despavorido corrí a casa por ayuda. Mama Dora, tía Dorotea y la abuela fueron conmigo de vuelta al cruce de trenes. A toda prisa corríamos pero todo fue inútil, Mario yacía inerte, sin halo.
Mientras tía Dorotea llevaba el cuerpo de Marito en sus brazos y gemía, yo solo pensaba en el maldito reloj y en el mal agüero que me había dado. Apenas llegamos a la casa, todo fue silencio, no era para menos.
Tras el funeral le conté a la abuela lo del reloj. Ella se quedo mirándome y me conto lo de mi tío Roberto. El reloj también se había detenido aquel día.
Aquel día la abuela había llamado al tío Roberto a desayunar y el iba alegremente corriendo cuando piso mal un escalón, se cayó y se desnuco.
Yo sentí que pude haber salvado a Marito si le hubiera contado aquella historia .
Apenas llegamos a la casa, tras el funeral el maldito péndulo seguía ahí quietico, mirándonos burlonamente, con la abuela lo descolgamos y lo destruimos con un martillo. Trabajo nos costó deshacernos del maldito.
Todavía me parece ver el reloj en la pared blanca del comedor, aunque ya no este. Cuando bajo a beber leche en las noches siento su presencia y lo veo ahí. Quieto e inmóvil, como esperando la próxima tragedia. Me persigno, bebo la leche y me voy a dormir a toda prisa.

El Confesor por Carlos Randazzo

Era de noche. Una noche muy profunda y  oscura como pocas. No se veía la luna ni nada, Solo nubarrones, llovía a cantaros. Si llovía como pocos días había llovido. 

La lluvia caía violentamente sobre el techo de la vieja iglesia. El hombre caminaba sobre el viejo pavimento. Dejando caer gruesas gotas de agua y sembrando  manchas de barro a su paso. Su triste figura nada decía. Su rostro serio y de adusta fisonomía ninguna emoción delataba. 

Se acerco a secos y cortos pasos al confesionario .El padre oyó unos pasos estruendosos. El hombre veía una sombra junto al confesionario. El padre veía un hombre con semblante de borracho  caminando hacia él. Se acerco al hombre y le dijo: “que ocurre hijo mío”. El hombre vio a la sombra acercarse y esta le dijo algo ininteligible.

Dijo el hombre: perdóname Dios padre por esto”. El padre vio al hombre sacar un revolver, cuando le apunto con el grito desesperado: NOOOOOEl hombre saco su arma y la sombra empezó a vociferar algo en una lengua muerta tal vez arameo. El hombre disparo dos veces y la sombra cayó al suelo. El padre vio al borracho dispararle y sintió en carne viva el primer disparo y cayó al suelo.

 El hombre se alejo caminando lentamente. El padre yacía en suelo desangrándose lentamente. Afuera seguía lloviendo, lloviendo a cantaros.